Abuso físico y psicológico en menores: Análisis del Art. 396 de la Ley 136-03.
Palabras clave : Abuso físico en menores, Abuso psicológico, Ley 136-03, Artículo 396, Tutoría victimal, Reparación transformadora, Proceso penal dominicano, Neuroimagen en prueba penal.
Resumen
A continuación se analiza la tipificación y sanción del abuso físico y psicológico en la infancia y adolescencia en la legislación dominicana, a la luz del artículo 396 de la Ley núm. 136-03 (Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes)
1. Introducción
La protección penal de la infancia y la adolescencia exige un marco legal de tutela reforzada que diferencie la violencia infligida a personas menores de edad de los tipos penales ordinarios contemplados para adultos. En la República Dominicana, la Ley núm. 136-03 establece un régimen de garantías y tipos penales especiales destinados a sancionar las conductas que atenten contra la integridad física y la salud mental de niños, niñas y adolescentes
El artículo 396 del referido texto normativo incrimina sustantivamente el abuso contra menores
El problema fundamental en la praxis judicial radica en la articulación de una estrategia probatoria que demuestre coherentemente la concurrencia de ambos supuestos cuando una agresión física produce, de forma concomitante o consecuente, una seria perturbación psicológica. El objetivo de este trabajo es analizar la fundamentación sustantiva y la técnica probatoria requeridas para la subsunción de estas conductas y la determinación de consecuencias jurídicas proporcionales en el marco del proceso penal contemporáneo.
2. Metodología
Para el desarrollo del presente artículo se empleó un enfoque cualitativo de carácter descriptivo-analítico, fundamentado en el método dogmático-jurídico. La técnica de recolección de información combinó:
Análisis normativo: Exégesis de la Ley núm. 136-03 (Código del Menor) y la legislación procesal vigente.
Revisión jurisprudencial y doctrinal: Evaluación de los criterios sobre la valoración de la prueba científica y la cuantificación de la reparación civil por daño moral.
Estudio analítico de elementos probatorios: Examen analítico sobre la convergencia de pruebas médicas (estudios de neuroimagen como tomografías axiales), valoraciones médico-legales e informes psicosociales forenses en supuestos de agresiones traumáticas a menores.
3. Resultados
3.1. Autonomía de los tipos penales de abuso físico y psicológico
La configuración dogmática del artículo 396 de la Ley núm. 136-03 no exige la exclusividad entre las modalidades de abuso
Cuando un hecho lesivo de severidad traumática —como el golpe directo en la zona craneal provocado por objeto contundente— genera lesiones objetivas (fractura parietal, edema o hematoma subdural), el resultado sobrepasa el concepto ordinario de lesiones corporales del Código Penal
Asimismo, las secuelas emocionales subsecuentes al evento violento —tales como estados de temor, ansiedad, tristeza o retracción en la interacción social— encuadran plenamente en la hipótesis del abuso psicológico
3.2. La prueba científica en la acreditación del daño
El estándar probatorio en materia de violencia contra menores demanda la convergencia de peritajes multidisciplinarios:
Prueba médico-forense e instrumental: La utilización de estudios de diagnóstico por imagen (como la tomografía computarizada) permite establecer objetivamente la entidad y gravedad del daño corporal, demostrando el riesgo vital y la gravedad clínica
. Prueba psicológica forense: Las evaluaciones realizadas mediante entrevistas especializadas en entornos protegidos (comisiones rogatorias o cámaras Gesell) acreditan la afectación emocional, el temor de la víctima hacia el agresor y la alteración de su dinámica cotidiana
. Testimonio pericial y circunstancial: La coherencia entre el relato de los hechos, las declaraciones de testigos presenciales y los hallazgos clínicos consolida el nexo de causalidad entre la conducta del imputado y los daños sufridos
.
3.3. Determinación de las sanciones y la reparación civil
El marco de sanciones estipulado en la Ley núm. 136-03 prevé penas privativas de libertad de dos a cinco años de prisión y multas que oscilan entre tres y diez salarios mínimos
En el ámbito de la responsabilidad civil accesoria al proceso penal, la reparación no debe ser puramente simbólica. La indemnización fijada a favor de la víctima debe cubrir tanto el daño material derivado de la atención médica como el daño moral infringido por la vulneración de sus derechos fundamentales a la integridad corporal y la tranquilidad emocional.
4. Discusión
Los hallazgos de este análisis ratifican que el juzgamiento de hechos que involucran a víctimas menores de edad exige un rigor técnico superior al momento de interponer la querella o la formulación de cargos. Retraer las agresiones contra menores al tipo ordinario de golpes y heridas del derecho penal común implica invisibilizar la tutela especial consagrada en la Ley núm. 136-03 y restar eficacia a las garantías de no repetición
La consecución de condenas ejemplares —que imponen la pena máxima de prisión, multas oficiales e indemnizaciones pecuniarias sustanciales— demuestra que el éxito del ejercicio del litigio en favor de las víctimas no depende de apreciaciones subjetivas, sino de la articulación científica de la prueba sustantiva, médica y psicológica
Desde la perspectiva de la tutela victimal efectiva, la intervención letrada especializada debe velar por que la cuantificación del daño contemple no solo el restablecimiento físico, sino también los recursos económicos necesarios para garantizar el acompañamiento terapéutico prolongado que requiere la víctima menor de edad
5. Conclusiones
El artículo 396 de la Ley núm. 136-03 constituye la herramienta procesal y sustantiva idónea para la persecución y sanción de las conductas que atentan contra la integridad física y psíquica de niños, niñas y adolescentes en el ordenamiento dominicano
. La concurrencia de la lesión física y la secuela psicológica exige una labor probatoria coordinada, donde la prueba científica (neuroimágenes) y la evaluación pericial psicológica operen como pilares fundamentales para destruir la presunción de inocencia del agresor
. La imposición de penas máximas de prisión y el otorgamiento de indemnizaciones civiles justas consolidan la función garantista del derecho penal, asegurando la restitución de la dignidad de las víctimas y enviando un mensaje claro de disuasión a la sociedad.
Referencias
Congreso Nacional de la República Dominicana. (2003). Ley núm. 136-03 que establece el Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes. Gaceta Oficial No. 10224
. Congreso Nacional de la República Dominicana. (2025). Ley núm. 97-25 del Código Procesal Penal de la República Dominicana. Gaceta Oficial.
Corte Interamericana de Derechos Humanos. (2014). Caso Hermanos Landaeta Mejías y otros Vs. Venezuela. Sentencia de 27 de agosto de 2014 (Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas).
Procuraduría General de la República Dominicana. (2023). Guía de actuación procesal en representación técnica de víctimas. PGR.















